Melancolía
Llegará el funesto día, la hora,
el minuto, el aliento y el instante
en que un suave viento de levante
empujará mi barca sin demora.
Y zarparé un atardecer en calma
teñido de rojo y melancolía
y cuando me pierda en la lejanía,
solo me quedaré, solo con mi alma.
Beberé de las aguas del olvido
para apagar estos tristes recuerdos
y este fuego que me ha consumido.
¡Ay amor, amor! Sabes que es cierto
que todo aquello que hice por ti
fue tal como clamar en el desierto.
Il lupo

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